Los suplementos pueden resultar útiles cuando se utilizan correctamente y bajo supervisión profesional. Aun así, en la mayoría de jóvenes deportistas no son imprescindibles y, en muchos casos, pueden acabar siendo un gasto innecesario o incluso perjudiciales.
La base para lograr un buen rendimiento y una buena salud siempre debe ser una alimentación variada y equilibrada, combinada con un descanso adecuado y un entrenamiento bien planificado. Los suplementos solo deben utilizarse cuando realmente sean necesarios y siempre con el asesoramiento de un profesional.
Es fundamental priorizar los hábitos saludables y la alimentación equilibrada, y no dejarse llevar por consejos de internet o tendencias sin base científica.